Verbos reflexivos en alemán: mich o mir, y cuándo no hay «se»
16 de septiembre de 2026 · BAUER® DeutschAkademie
Un verbo reflexivo alemán lleva un pronombre que se refiere al propio sujeto, como el «me» de «me lavo»: Ich wasche mich. Ese pronombre va en Akkusativ cuando el que recibe la acción eres tú, y pasa a Dativ cuando hay otro objeto en la frase: Ich wasche mir die Hände, me lavo las manos. Las formas son casi las del pronombre personal, con una sola nueva: sich, para la tercera persona y para Sie. Lo difícil es otra cosa: que los verbos reflexivos de un idioma no coinciden con los del otro.
La tabla: cinco formas conocidas y una nueva
| Persona | Akkusativ | Dativ |
|---|---|---|
| ich | mich | mir |
| du | dich | dir |
| er / sie / es | sich | sich |
| wir | uns | uns |
| ihr | euch | euch |
| sie / Sie | sich | sich |
El curso lo presenta comparando con el pronombre de objeto: Er sieht mich y Ich wasche mich usan la misma forma. Er sieht uns y Wir waschen uns, también. La única pieza nueva aparece en tercera persona: Er sieht ihn (lo ve a él, a otro) frente a Er wäscht sich (se lava a sí mismo). Esa sich cubre cuatro casillas.
Y entre las dos columnas solo cambian dos formas: mich pasa a mir y dich pasa a dir. Las otras cuatro se escriben igual. Por eso el problema real de este capítulo está en primera y segunda persona del singular.
Akkusativ: cuando te lavas tú
Con muchos verbos, el alemán y el español coinciden:
- Ich wasche mich. — me lavo.
- Ich setze mich. — me siento.
- Ich freue mich. — me alegro.
- Er wäscht sich. — se lava.
- Sie freuen sich. — se alegran.
- Setzen Sie sich bitte. — siéntese, por favor.
En todas estas frases no hay ningún otro objeto. Lo lavado, lo sentado o lo alegrado eres tú. Entonces el reflexivo ocupa el lugar del objeto directo, el Akkusativ.
Dativ: cuando hay otra cosa en juego
Ahora añade algo: me lavo las manos. Lo que se lava son las manos, y las manos ocupan el lugar del objeto directo. Tú pasas al lugar de quien recibe la acción, que en alemán es el Dativ:
- Ich wasche mich. — me lavo.
- Ich wasche mir die Hände. — me lavo las manos.
- Ich ziehe mich an. — me visto.
- Ich ziehe mir den Mantel an. — me pongo el abrigo.
- Du ziehst dir die Schuhe an. — te pones los zapatos.
- Ich kaufe mir ein Buch. — me compro un libro.
El curso lo explica así: si hay un objeto además de ti, tú pasas al tercer papel. Es la misma lógica de cualquier frase con dos objetos (quién recibe y qué se entrega) aplicada a ti mismo. Si esa lógica todavía no está firme, conviene repasar Akkusativ y Dativ en alemán.
Los dos errores de la clase 71 son simétricos. Ich wasche mich die Hände deja el Akkusativ cuando ya hay algo lavado. Ich setze mir pone Dativ sin que haya ningún objeto: si no hay nada más, lo sentado eres tú, y vuelve mich.
En tercera persona el problema desaparece, porque sich sirve para las dos columnas: Er wäscht sich y Er wäscht sich die Hände. Lo mismo con uns y euch: Wir waschen uns die Hände, Ihr wascht euch die Hände.
El cuerpo va con artículo
En español decimos «me lavo las manos», no «me lavo mis manos». El alemán hace lo mismo cuando hay reflexivo:
- Ich wasche mir das Gesicht. — me lavo la cara.
- Ich putze mir die Zähne. — me lavo los dientes.
- Ich kämme mir die Haare. — me peino.
El pronombre en Dativ ya dice de quién son las manos. Añadir el posesivo lo repite: Ich wasche mir meine Hände es una de las fichas de error del curso. Aquí el español ayuda, porque tampoco lo dice.
Cuando el español pone «se» y el alemán no
Esta es la trampa principal, y va en las dos direcciones. Hay verbos que son reflexivos en español y no en alemán:
| Español | Alemán |
|---|---|
| me llamo Laura | Ich heiße Laura. |
| me levanto a las siete | Ich stehe um sieben auf. |
| desayuno a las ocho | Ich frühstücke um acht. |
Ich heiße mich Laura es la primera ficha de error de la clase 70, y es de las que más se oyen en un principiante. Heißen no lleva reflexivo: la frase alemana dice literalmente «yo llamo Laura». Lo mismo aufstehen: el «me» de «me levanto» no tiene equivalente en Ich stehe auf.
Cuando el alemán pone sich y el español no
Y al revés. Sich verspäten, llegar tarde, lleva siempre reflexivo:
- Ich verspäte mich oft. — llego tarde a menudo.
Quien lo traduce desde el español escribe Ich verspäte oft, y la frase queda incompleta. En español decimos «llego tarde», sin pronombre, y nada avisa de que el alemán lo exige.
La conclusión del curso es clara: el español no sirve de guía. No hay una regla para saber qué verbo es reflexivo. Se aprende pegado al verbo, como se aprende el género con el sustantivo: sich freuen, sich verspäten, sich beeilen, sich setzen. Si en tu lista de vocabulario el verbo aparece sin sich, te falta media palabra.
Dónde va el reflexivo en la frase
En una frase simple, el reflexivo va justo después del verbo conjugado: Ich freue mich. Si el sujeto no está en primer lugar, el reflexivo suele ir pegado detrás del sujeto cuando este es un pronombre: Morgen freue ich mich. Y con un modal o un separable, el reflexivo se queda cerca del principio y el resto del verbo va al final:
- Ich ziehe mich an. — me visto.
- Ich muss mich beeilen. — tengo que apurarme.
El orden de los pronombres frente a otros elementos de la frase se trabaja en el curso en las clases 67 y 68, dentro del mismo módulo A2.1. Si las piezas de la frase te bailan, el panorama general está en TEKAMOLO y el orden de la frase.
La rutina de la mañana, entera
El curso cierra el bloque con una mañana completa, mezclando verbos con y sin reflexivo. Leerla en voz alta es un buen ejercicio:
- Ich stehe um sieben auf. — me levanto a las siete.
- Ich wasche mir das Gesicht. — me lavo la cara.
- Ich putze mir die Zähne. — me lavo los dientes.
- Ich ziehe mir den Mantel an. — me pongo el abrigo.
- Ich frühstücke um acht. — desayuno a las ocho.
- Ich beeile mich. — me apuro.
Fíjate en las dos frases que en español llevan «me» y en alemán no: aufstehen y frühstücken. Y en las que llevan mir porque hay otra cosa en la frase: la cara, los dientes, el abrigo.
Lo que conviene llevarse
Los reflexivos no tienen formas difíciles: solo hay una nueva, sich. Lo que cuesta es decidir entre mich y mir, y eso se resuelve con una pregunta: ¿hay otro objeto en la frase? Y luego está el inventario: qué verbos llevan sich en alemán, que no son los mismos que llevan «se» en español. Eso se memoriza, verbo por verbo.
El módulo A2.1 del curso completo de BAUER trabaja los reflexivos en tres clases, después de los casos y antes de las preposiciones. Cada una de las 180 clases del curso tiene su videolección. Si te interesa ver otros errores que vienen de traducir desde el español, están reunidos en los errores típicos del hispanohablante. Y puedes probar el formato de los ejercicios en las clases de muestra, con una cuenta gratuita.