El alemán, contado en español.

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Los verbos modales: können, müssen, dürfen y el paréntesis

7 de septiembre de 2026 · BAUER® DeutschAkademie

Cuando el español junta dos verbos, los deja pegados: «puedo hablar alemán», uno detrás del otro y el resto de la frase después. El alemán los manda a puntas opuestas. Ich kann Deutsch sprechen*: el conjugado se queda en la posición dos, el infinitivo se va al final, y todo lo que quieras decir cabe en medio. A esa figura los alemanes la llaman die Klammer*, el paréntesis, y trae una consecuencia práctica incómoda: hasta que no oyes la última palabra, no sabes de qué te están hablando.

El paréntesis: uno abre y el otro cierra

Los seis modales funcionan igual. El modal se conjuga y ocupa el segundo lugar; el segundo verbo llega al final en infinitivo, sin conjugar.

  • Ich kann Deutsch sprechen. — puedo hablar alemán
  • Ich muss arbeiten. — tengo que trabajar
  • Ich darf hier parken. — me dejan estacionar aquí
  • Ich will Deutsch lernen. — quiero aprender alemán

El error que sale del español es empujar el complemento detrás del infinitivo:

  • Mal: Ich kann sprechen Deutsch.
  • Bien: Ich kann Deutsch sprechen.

Y el paréntesis aguanta por larga que sea la frase. Todo lo que añades se mete dentro:

  • Ich muss morgen arbeiten. — mañana tengo que trabajar
  • Ich musste gestern arbeiten. — ayer tenía que trabajar

Esto explica de paso algo que descoloca a quien ya vio los prefijos: detrás de un modal, un verbo separable llega entero. Ich muss um sieben aufstehen**. El paréntesis ya está abierto por el modal, así que el prefijo no necesita despegarse.

Yo y él son la misma forma, y van desnudos

Aquí está la única irregularidad que hay que retener, y cuatro de las doce fichas de error del curso son exactamente esta. En los modales, la primera y la tercera persona del singular son idénticas y no llevan terminación.

Verboichduer / sie / eswir
können — capacidadkannkannstkannkönnen
müssen — obligaciónmussmusstmussmüssen
dürfen — permisodarfdarfstdarfdürfen
sollen — encargosollsollstsollsollen
wollen — voluntadwillwillstwillwollen
mögen — gustomagmagstmagmögen

Dos cosas se ven de un vistazo. La columna de ich y la de er son la misma, y en el singular la vocal cambia respecto del infinitivo mientras que en el plural vuelve la original.

De ahí salen estos cuatro errores, que son el mismo error:

  • Mal: Er kannt heute kommen. → Bien: Er kann heute kommen.
  • Mal: Er darft heute kommen. → Bien: Er darf heute kommen.
  • Mal: Er musst heute arbeiten. → Bien: Er muss heute arbeiten.
  • Mal: Er möchtet einen Tee. → Bien: Er möchte einen Tee.

La mano quiere poner la -t de la tercera persona porque así funciona con cualquier otro verbo. Con los modales, esa -t sobra.

Können o dürfen: quién manda en la frase

El español dice «puedo» para las dos cosas, y el alemán las separa por el origen del permiso. Capacidad si depende de ti; permiso si depende de alguien más.

Können es lo que sabes hacer, lo que aprendiste, lo que tu cuerpo permite:

  • Ich kann schwimmen. — sé nadar
  • Er kann Deutsch sprechen. — sabe hablar alemán

Dürfen es lo que te dejan: una regla, un jefe, un cartel:

  • Ich darf hier parken. — me dejan estacionar aquí
  • Darf ich fragen? — ¿puedo preguntar?

Donde la diferencia se vuelve imposible de ignorar es en el negativo, porque las dos frases se traducen igual y cuentan situaciones opuestas:

  • Ich kann nicht schwimmen. — no sé nadar
  • Ich darf nicht schwimmen. — no me dejan nadar

La ficha de error de la clase 33 recoge el fallo social que esto produce:

  • Mal: Kann ich auf die Toilette gehen?
  • Bien: Darf ich auf die Toilette gehen?

Con el primero estás preguntando si eres capaz de llegar al baño. Entre amigos pasa desapercibido; en una oficina o en clase, llama la atención. Y para lo que está prohibido, la fórmula que verás en los carteles es Hier darf man nicht rauchen**.

Du musst nicht: el malentendido más caro

Este merece su propia sección porque cambia el sentido de una frase entera y aparece todos los días.

Du musst nicht kommen significa que no hace falta que vengas. Te libera. Puedes venir si quieres.

Casi todo hispanohablante lo lee como «no debes venir», que en español es una prohibición. La prohibición alemana usa otro verbo:

  • Du musst nicht kommen. — no hace falta que vengas
  • Du darfst nicht kommen. — no puedes venir

La ficha de la clase 34 lo pilla en el sitio donde más daño hace:

  • Mal: Du musst hier nicht rauchen.
  • Bien: Du darfst hier nicht rauchen.

Lo primero dice «no hace falta que fumes aquí», que suena absurdo. Para prohibir hay que cambiar de verbo. Una letra de diferencia, y el mensaje se da la vuelta.

El compañero de müssen es sollen, y también se reparten por el origen. Müssen es la obligación que imponen las circunstancias, la ley o el trabajo, y no se discute. Sollen viene de una persona: alguien te lo encarga o te lo recomienda.

  • Ich muss arbeiten. — tengo que trabajar
  • Was soll ich machen? — ¿qué debo hacer?
  • Du sollst mehr schlafen. — deberías dormir más
  • Soll ich dir helfen? — ¿te ayudo?

Ese último uso es el más práctico de todos: para ofrecerse en alemán se usa sollen, y no el verbo de la capacidad.

Las seis clases que cubren esto, con sus fichas de error y sus seiscientos ejemplos anotados, están dentro de el curso completo de BAUER, repartidas entre A1, A2 y B1 según la capa.

Wollen, möchten y mögen: tres maneras de querer

Tres verbos parecidos con tres efectos sociales distintos. Uno empuja, otro pide con educación y el tercero solo describe.

*Wollen* es la voluntad firme. Sirve para planes y decisiones:

  • Ich will Deutsch lernen. — quiero aprender alemán
  • Er will Arzt werden. — quiere ser médico

*Möchten* es el deseo cortés, y es la fórmula con la que se pide en todo el país:

  • Ich möchte einen Kaffee, bitte. — quisiera un café, por favor
  • Möchtest du einen Tee? — ¿quisieras un té?

*Mögen* es el gusto general, y se comporta distinto: casi siempre va con un sustantivo, y ahí la frase termina, sin infinitivo al final:

  • Ich mag Kaffee. — me gusta el café
  • Magst du Musik? — ¿te gusta la música?

El error de la clase 35 es de registro, y por eso engaña: la frase mala está bien construida.

  • Áspero: Ich will einen Kaffee.
  • Bien: Ich möchte einen Kaffee, bitte.

Ich will einen Kaffee es alemán correcto y, dicho en una cafetería, anuncia tu decisión en lugar de pedir. Cambiar de verbo y añadir bitte cuesta dos segundos.

Una nota que ayuda a memorizar: möchte pertenece a la familia de mögen, y su forma sale del mismo mecanismo de cortesía que verás más abajo con könnte y sollte. Por eso su conjugación se porta distinta al resto — la vocal no cambia entre singular y plural, y todas las formas se parecen: ich möchte, du möchtest, er möchte, wir möchten.

Pedir en la calle: la forma que vas a usar cada día

En una tienda, en una oficina o con alguien a quien acabas de conocer, el alemán cambia de pronombre y usa la forma de cortesía Sie. Con los modales, esas frases se construyen solas una vez tienes el paréntesis:

  • Können Sie mir helfen? — ¿me puede ayudar?
  • Möchten Sie einen Tee? — ¿le apetece un té?
  • Was möchten Sie? — ¿qué desea?
  • Darf ich hier sitzen? — ¿puedo sentarme aquí?

Con gente de confianza, las mismas frases van con du: Kannst du mir helfen?, Möchtest du einen Tee?

Y hay una pieza más que aparece en todos los carteles alemanes: *man*, el sujeto impersonal, el equivalente del «se» de «aquí no se fuma». Se conjuga como tercera persona del singular, así que encaja con el modal desnudo:

  • Hier darf man nicht rauchen. — aquí no se puede fumar
  • Hier kann man gut essen. — aquí se come bien

El pasado, con un molde de tres gestos

Los modales tienen un pasado corto que se usa muchísimo, y se fabrica con un molde que ya conoces si viste el pasado de haben.

Gesto uno: si la vocal lleva Umlaut, se le caen los puntos. Gesto dos: entra la -te, que es la firma de este pasado. Gesto tres: el infinitivo sigue cerrando la frase, porque el paréntesis no se jubila.

PresentePasadoEjemplo
kannkonnteIch konnte nicht kommen.
mussmussteIch musste gestern arbeiten.
willwollteIch wollte dich anrufen.
darfdurfteIch durfte nicht kommen.
sollsollteIch sollte warten.
magmochteIch mochte den Film.

Con los dos primeros cubres casi todo lo que vas a contar. De hecho, estas dos frases resuelven media vida social y conviene aprendérselas enteras:

  • Ich konnte nicht kommen. — no pude venir
  • Ich musste arbeiten. — tenía que trabajar

Los dos errores de la clase 93 son de puntos y de orden:

  • Mal: Ich könnte nicht kommen. — con Umlaut ya no cuentas lo que pasó
  • Mal: Ich musste arbeiten gestern. — nada va detrás del infinitivo
  • Bien: Ich konnte nicht kommen. / Ich musste gestern arbeiten.

Könnte, müsste, sollte: el consejo y la sospecha

Y aquí llega la tercera capa, ya en B1. Los mismos modales con Umlaut y -te dejan de contar el pasado y pasan a suavizar: son el condicional alemán.

  • Ich könnte dir helfen. — podría ayudarte
  • Wir könnten warten. — podríamos esperar
  • Du solltest mehr schlafen. — deberías dormir más
  • Du solltest zum Arzt gehen. — deberías ir al médico

Sollte es la fórmula estándar del consejo. Si quieres recomendarle algo a alguien sin sonar mandón, esa es la palabra.

Compara con cuidado, porque la diferencia son dos puntos:

  • Ich konnte nicht kommen. — no pude venir, y ya pasó
  • Ich könnte nicht kommen. — no podría venir

Y una que el curso marca como error típico: dürfte no siempre es permiso. En afirmación suele marcar probabilidad alta, y ahí se traduce por «probablemente».

  • Er dürfte schon zu Hause sein. — probablemente ya está en casa
  • Das dürfte reichen. — eso probablemente bastará

Lo que hay que llevarse

  • El modal se conjuga en la posición dos y el infinitivo cierra la frase. Todo lo demás va en medio.
  • Ich y er llevan la misma forma, sin terminación: er kann, er muss, er darf.
  • Können es lo que sabes hacer; dürfen, lo que te dejan.
  • Du musst nicht libera. Para prohibir, du darfst nicht.
  • Müssen lo imponen las circunstancias; sollen viene de una persona.
  • Para pedir algo, möchte con bitte. Will es para planes.
  • Mögen va con sustantivo y sin infinitivo al final.
  • El pasado: puntos fuera y -te. konnte, musste, wollte.
  • Con Umlaut y -te el mismo verbo pasa a condicional: könnte, sollte.

Dentro de una subordinada el modal cambia de sitio otra vez y pasa a cerrar la frase — …, dass ich nicht kommen kann** —, que es una consecuencia directa de cómo funcionan las subordinadas alemanas. Los modales entran muy pronto, en el módulo A1.3: puedes ver dónde caen dentro del recorrido en la guía de gramática alemana o empezar por el nivel A1.

Verbos modales en alemán: können, müssen, dürfen | BAUER