Alemán A1: qué se aprende exactamente
6 de septiembre de 2026 · BAUER® DeutschAkademie
Un A1 de alemán no se gana acumulando palabras. Se gana tomando tres decisiones estructurales —cómo se guarda un sustantivo, dónde va el verbo y qué pasa cuando el sustantivo deja de ser el sujeto— y las tres caben en las primeras 55 clases. El vocabulario viene solo detrás. Si esas tres no quedan firmes, da igual cuántas palabras sepas: las frases se caen.
Esto es lo que hay dentro de un A1, módulo por módulo, en el temario de BAUER.
El mapa de A1
Cinco módulos, 55 clases. Reparto real:
| Módulo | Clases | De qué va |
|---|---|---|
| A1.1 | 13 | Sustantivos, género, artículos y plural |
| A1.2 | 5 | Pronombres y primeras funciones de caso |
| A1.3 | 21 | Sistema verbal en Präsens |
| A1.4 | 14 | Arquitectura de la oración principal |
| A1.5 | 2 | Calendario y referencia temporal |
Fíjate en el desequilibrio: veintiuna clases para el verbo y solo dos para el calendario. No es un descuido. Los días de la semana se aprenden solos; la conjugación alemana, no.
Decisión uno: un sustantivo nunca se guarda solo
La primera clase del curso no enseña palabras. Enseña un formato.
En español guardas «mesa» y ya está: el artículo lo pone la intuición. En alemán, guardar «mesa» es guardar una palabra inservible, porque no sabes si es der, die o das ni cómo se hace su plural. Por eso lo que se memoriza es el paquete entero:
- der Tisch, die Tische — la mesa, las mesas
- das Buch, die Bücher — el libro, los libros
- die Lampe, die Lampen — la lámpara, las lámparas
Trece clases van a esto. Seis al género —masculino, femenino, neutro, y los patrones que sí funcionan—, cuatro al plural y sus cinco grupos (-e, -er, -(e)n, -s, y el plural que no cambia nada: der Tiger, die Tiger), y las últimas a los artículos y a los compuestos.
Y aquí va lo honesto: el género alemán no se deduce del todo. Hay patrones fiables por terminación y hay que aprenderlos, pero también hay palabras que simplemente se saben. Das Mädchen es neutro aunque la chica no lo sea, porque el diminutivo manda. Quien te prometa una regla que cubra el cien por cien te está vendiendo algo.
Lo que sí evita el problema entero es no separar nunca la palabra de su artículo. Es una decisión de formato, y se toma la primera semana o no se toma nunca.
Decisión dos: el verbo tiene un puesto fijo
La clase 40 se llama Aussagesatz: el verbo conjugado ocupa la posición 2, y es la viga que sostiene toda la sintaxis alemana.
La regla parece trivial hasta que ves lo que implica. El puesto uno es libre —puede ir el sujeto, el tiempo, el lugar—, pero el verbo no se mueve de ahí:
- Ich lerne Deutsch. — Yo aprendo alemán.
- Am Montag arbeite ich. — El lunes trabajo yo.
- In der Stadt wohnt meine Familie. — En la ciudad vive mi familia.
En la segunda y la tercera, el sujeto se fue detrás del verbo. No porque sea una construcción especial, sino porque el puesto uno ya estaba ocupado y el verbo no cede el dos.
Y este es el error número uno del hispanohablante, porque en español la frase equivalente funciona:
- Mal: Ich jeden Tag lerne Deutsch.
- Bien: Ich lerne jeden Tag Deutsch.
«Yo cada día aprendo alemán» es español impecable. En alemán, meter «cada día» entre el sujeto y el verbo empuja el verbo al puesto tres, y la frase deja de ser una frase.
El truco que resuelve la mayoría de los casos: cuenta informaciones, no palabras. Meine kleine Schwester son tres palabras y una sola información, así que ocupa un solo puesto: Meine kleine Schwester spielt Klavier. Contar palabras te lleva a partir el bloque y a colocar el verbo en medio, que es exactamente lo que no se puede hacer.
Catorce clases desarrollan esto: la inversión, el paréntesis verbal, las preguntas con W-, las de sí o no, el imperativo, la negación y el orden básico —tiempo antes de lugar—.
Decisión tres: el primer caso, y es más pequeño de lo que temes
En A1 el sistema de casos apenas asoma. Una sola clase, la 18, y trae la mejor noticia del nivel: si no es masculino, déjalo en paz.
Cuando un sustantivo pasa de ser el sujeto a recibir la acción, solo cambia el masculino:
- Ich sehe den Mann. — Veo al hombre. (der → den)
- Ich kaufe einen Tisch. — Compro una mesa. (ein → einen)
- Er liest das Buch. — Él lee el libro. (neutro: no cambia)
- Ich sehe die Kinder. — Veo a los niños. (plural: no cambia)
Femenino, neutro y plural quedan idénticos. De toda la tabla, se mueve una casilla.
El error típico va en las dos direcciones: dejar el masculino sin cambiar (Ich sehe der Mann) o cambiar lo que no toca (Er liest den Buch, cuando Buch es neutro y se queda en das).
Guarda esa sensación de alivio, porque dura poco: el sistema completo de casos llega en A2 y ahí ya no hay atajo.
El temario entero, las 180 clases de A1 a B1, se puede recorrer en el curso de BAUER sin crear cuenta.
Lo que también entra, y suele sorprender
Dos cosas que la gente no espera en un A1:
- Los verbos modales. können, dürfen, müssen, sollen, wollen, möchten. Cuatro clases, y no por vocabulario: porque abren el paréntesis verbal, que es la estructura donde el segundo verbo se va al final de la frase. El detalle está en los verbos modales, incluido el malentendido de du musst nicht, que libera en vez de prohibir.
- Los verbos separables. Del mismo módulo, y son los que se parten al conjugarlos: Ich stehe um sieben auf. Están en los verbos separables.
- Dos negaciones distintas. nicht niega verbos y adjetivos; kein niega sustantivos, y no son intercambiables. Ich habe nicht Zeit está mal; se dice Ich habe keine Zeit. Tres clases van solo a decidir cuál toca.
Cómo saber si tu A1 está terminado
Sin test. Tres preguntas:
- ¿Dices der Tisch, die Tische de corrido cuando aprendes una palabra nueva, o dices «Tisch»?
- ¿Colocas el verbo en el puesto dos aunque la frase empiece por otra cosa?
- ¿Sabes cuándo der se vuelve den, y cuándo no se toca nada?
Si las tres son que sí, A1 está hecho y estás listo para el escalón que de verdad cuesta. Si alguna es que no, esa es exactamente la clase a la que hay que volver — y volver a una clase concreta es mucho más barato que empezar el nivel otra vez.