El alemán, contado en español.

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Verbos separables: el prefijo que se va al final

7 de septiembre de 2026 · BAUER® DeutschAkademie

El alemán tiene verbos que se rompen al conjugarlos. aufstehen es «levantarse», y en una frase normal se parte en dos: Ich stehe um sieben auf*. La mitad de atrás se conjuga y ocupa su sitio de siempre; la de delante viaja hasta el final y espera ahí. En español sería algo así como decir «levanto a las siete… me». Y al lado vive otra familia que se escribe igual de larga y jamás se rompe: verstehen da Ich verstehe dich*, entero. Lo que decide cuál es cuál se oye antes de saberlo.

El verbo se parte, y la pieza de delante espera al final

La mecánica tiene tres tiempos. El infinitivo viene entero, como en el diccionario. Al conjugar, la segunda pieza toma la terminación normal y se coloca en la posición dos. Y la primera pieza se despega y se va al final, sin cambiar de forma.

  • Ich stehe um sieben auf. — me levanto a las siete
  • Der Kurs fängt um neun an. — el curso empieza a las nueve
  • Ich rufe dich morgen an. — te llamo mañana

El primer error es no partirlo:

  • Mal: Ich aufstehe um sieben.
  • Bien: Ich stehe um sieben auf.

Y el segundo es partirlo bien y soltar el prefijo demasiado pronto. El prefijo cierra la frase, y todo lo demás pasa antes que él:

  • Mal: Ich stehe auf um sieben.
  • Bien: Ich stehe um sieben auf.

Da igual cuánto crezca la frase por el medio. El prefijo aguanta hasta el final:

  • Ich stehe morgen um sieben auf. — mañana me levanto a las siete
  • Er zieht im Winter den Mantel an. — en invierno se pone el abrigo

Cada prefijo trae una imagen

Aquí está la parte rentable, y la que convierte una lista de verbos en un sistema. El prefijo cambia el significado entero del verbo, y esa imagen se repite en casi todos los verbos que la llevan. Aprendes seis piezas y lees decenas de verbos nuevos.

PiezaImagenEjemplo
an-contacto, acercarse, encenderDer Zug kommt um acht an.
aus-fuera, apagarWir gehen heute Abend aus.
ein-dentro, meterWir steigen ein.
auf-hacia arriba, abrirIch stehe auf.
mit-compañíaKommst du mit?
zurück-vueltaIch komme zurück.

Toma una sola base y cámbiale la pieza. Salen verbos distintos:

  • Mach das Licht an. — enciende la luz
  • Mach das Licht aus. — apaga la luz
  • Wir steigen ein. / Wir steigen aus. — nos subimos / nos bajamos

Las parejas opuestas conviene aprenderlas de dos en dos, porque una te recuerda la otra.

Ese es el cambio de método que ahorra más tiempo en todo el capítulo: en lugar de memorizar verbos sueltos, memorizas piezas. Cada pieza te sirve para muchos verbos, y cuando aparezca uno que no habías visto, la imagen te da una hipótesis razonable antes de abrir el diccionario. ankommen es llegar, y an es acercarse. ausgehen es salir, y aus es fuera. mitkommen es acompañar, y mit es con.

La misma lógica funciona al revés, cuando escribes: si buscas «recoger a alguien en el aeropuerto» y ya sabes que ab- trae la idea de retirar algo de un sitio, abholen deja de parecer una palabra arbitraria.

Elegir la pieza equivocada produce una frase gramaticalmente sana y semánticamente rara. La ficha de error de la clase 37 lo recoge:

  • Mal: Der Zug kommt um acht mit.
  • Bien: Der Zug kommt um acht an.

mit- es la pieza de la compañía, y un tren no acompaña a nadie.

En preguntas y en órdenes pasa lo mismo

La regla no depende del tipo de frase. En cuanto el verbo se conjuga, la pieza de delante se despega y se va al final, aunque la frase sea corta.

En una pregunta de sí o no, el verbo conjugado abre y el prefijo cierra:

  • Kommst du mit? — ¿vienes?
  • Stehst du früh auf? — ¿te levantas temprano?

En una orden, el prefijo también espera al final, detrás del complemento:

  • Mach das Licht an. — enciende la luz
  • Mach das Licht aus. — apaga la luz

Ese par vale la pena mirarlo dos veces: la base es la misma, machen, y las dos frases dicen cosas opuestas. Lo único que cambió fue la pieza de delante, que además está al final. Con una frase larga, el lector alemán tiene que llegar al último sonido para saber si prendiste o apagaste la luz.

Vale la pena tener a mano los que se usan a diario, porque son los que aparecen desde la primera semana en Alemania:

  • einkaufen — hacer la compra
  • aufräumen — ordenar
  • abholen — ir a buscar a alguien
  • einladen — invitar
  • umsteigen — hacer transbordo
  • aufwachen — despertarse
  • zurückkommen — volver
  • fernsehen — ver televisión
  • stattfinden — celebrarse, tener lugar

La prueba del golpe de voz

Existe una segunda familia que se escribe con la misma pinta y se comporta al revés. Compara estos dos, que comparten base:

  • Ich stehe auf. — me levanto
  • Ich verstehe dich. — te entiendo

Los dos salen de stehen. Uno se parte y el otro llega entero al puesto dos. La diferencia se oye: el prefijo que se separa lleva la fuerza de la voz. Dilo en alto y fíjate dónde cae el golpe.

  • *AUFstehen* — el golpe en el prefijo, así que se separa
  • verSTEHen — el golpe pasa de largo hasta la raíz, así que aguanta

Esa prueba decide sin diccionario y funciona con verbos que nunca has visto. Es más rápida que memorizar dos listas, y es la que usarás cuando estés leyendo y aparezca un verbo nuevo.

Los que nunca se separan

El curso trabaja con siete piezas soldadas. Ninguna lleva el acento, ninguna se despega, y todas tiñen el verbo de base con una idea nueva.

PiezaBaseVerbo teñido
be-suchen buscarbesuchen visitar
er-zählen contar númeroserzählen contar una historia
ver-sprechen hablarversprechen prometer
ver-stehen estar de pieverstehen entender
ent-decken cubrirentdecken descubrir
zer-brechen romperzerbrechen romperse en pedazos
emp-empfehlen recomendar
miss-verstehen entendermissverstehen malinterpretar

Si reconoces la base, tienes media traducción hecha. zählen es contar números y erzählen es contar una historia: llevar el relato hasta el final. decken es cubrir y entdecken es quitarle la tapa a algo.

Dos avisos que salen de las fichas de error. El primero: la pieza tiñe muchos verbos, y aun así las combinaciones que existen son las que existen. Ich beschlafe gut está inventado; se dice Ich schlafe gut.

El segundo: con estos verbos, separar es el error.

  • Mal: Ich spreche es dir ver.
  • Bien: Ich verspreche es dir. — te lo prometo
  • Mal: Ich suche meine Oma be.
  • Bien: Ich besuche meine Oma. — visito a mi abuela

Ese último engaña más que ninguno, porque suchen existe por su cuenta. Con la pieza delante forma un verbo nuevo y soldado.

Y hay un grupo donde la imagen ya se perdió por el camino: stehenverstehen no se deduce de nada. Cuando pase eso, el diccionario resuelve más rápido que la lógica.

La costura, y el ge- que entra por ella

Aquí llega la idea que ordena todo lo demás. Un verbo separable trae una costura, un hueco entre el prefijo y la raíz. Ese hueco ya existía: es por donde el prefijo se despega en presente. Y en el participio, en vez de salir el prefijo, entra el ge-.

  • aufstehenaufgestanden
  • einkaufeneingekauft
  • mitkommenmitgekommen
  • anrufenangerufen

Los dos errores de la clase 86 son las dos maneras de fallarlo:

  • Mal: geaufstanden — el `ge-` delante de todo, como en un verbo sin prefijo
  • Mal: aufstanden — la base en forma de participio y sin `ge-`, así que no hay pasado
  • Bien: aufgestanden

El final lo decide la base, con las reglas de siempre: regular termina en -t (eingekauft, aufgeräumt), rebelde termina en -en (aufgestanden, mitgekommen). Si todavía dudas del auxiliar que acompaña a ese participio, ese peldaño va aparte y está en el Perfekt con haben o con sein.

Y hay una prueba práctica para saber si el `ge-` va dentro: pregúntale al presente. Si el prefijo vuela al final en una frase normal, el `ge-` entra por ese mismo hueco. Kommst du mit? vuela, así que mitgekommen.

Estas seis clases, con sus fichas de error y sus más de seiscientos ejemplos anotados, están dentro de el curso completo de BAUER, repartidas entre A1 y A2 en el orden en que se necesitan.

El mismo hueco atrapa el zu

Un bolsillo, dos huéspedes. Cuando el verbo necesita zu delante del infinitivo, el separable se lo mete dentro, por la misma costura, y todo se escribe junto.

  • aufstehenaufzustehen
  • einkaufeneinzukaufen
  • anrufenanzurufen

En una frase:

  • Ich versuche früher aufzustehen. — intento levantarme más temprano
  • Wir haben vergessen einzukaufen. — se nos olvidó hacer la compra

Los inseparables no tienen bolsillo, así que el zu va delante y separado, como con cualquier verbo:

  • zu verstehen, zu bezahlen

Los dos fallos típicos son de colocación y de ortografía:

  • Mal: zu aufstehen — el sello delante de un verbo que tiene bolsillo
  • Mal: auf zu stehen — bien colocado y escrito en tres trozos
  • Bien: aufzustehen

Hay un caso que parece un error de imprenta y no lo es: cuando el prefijo del verbo ya es zu. Entonces aparecen dos, y los dos hacen falta — el primero es el prefijo, el segundo es el sello.

  • zumachenzuzumachen — cerrar
  • zuhörenzuzuhören — escuchar con atención

Las dos veces que el verbo llega entero

«Se separa siempre» es la simplificación que después hay que desmontar. Hay dos situaciones frecuentes en las que el separable viaja entero.

Con un modal delante. El modal ya abrió el paréntesis y ocupa la posición dos; el separable llega al cierre sin partirse.

  • Ich muss um sieben aufstehen. — tengo que levantarme a las siete
  • Ich will dich anrufen. — quiero llamarte

Dentro de una subordinada. Como el verbo entero ya está al final, el prefijo se vuelve a pegar.

  • Der Zug fährt ab.…, wenn der Zug abfährt.
  • …, weil ich früh aufstehe. — porque me levanto temprano

Ese segundo caso pertenece de lleno a otro capítulo: es una consecuencia de que el verbo se vaya al final en las subordinadas, y se entiende mejor cuando ya tienes esa arquitectura clara.

Lo que hay que llevarse

  • El separable se parte: la base se conjuga en la posición dos y el prefijo cierra la frase.
  • El prefijo espera al final por larga que sea la frase: Ich stehe morgen um sieben auf.
  • Cada pieza trae una imagen: an- contacto, aus- fuera, ein- dentro, mit- compañía.
  • La prueba del acento decide: golpe en el prefijo, se separa; golpe en la raíz, aguanta.
  • Los soldados tiñen la base: zählenerzählen, suchenbesuchen.
  • El `ge-` del participio entra por la costura: aufgestanden, eingekauft.
  • El `zu` entra por el mismo sitio: aufzustehen. Con inseparables va delante: zu bezahlen.
  • Con modal y dentro de una subordinada, el verbo llega entero.

Estos verbos aparecen en el módulo A1.3, muy al principio del recorrido, y vuelven dos veces en A2 con el participio y con el zu. Es un buen ejemplo de por qué el orden importa más que la cantidad: puedes ver dónde encaja cada pieza en la guía de gramática alemana, o empezar por el principio en el nivel A1.

Verbos separables en alemán: cuándo se parte el verbo | BAUER