El alemán, contado en español.

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Präteritum o Perfekt: cuál usa un alemán y cuándo

7 de septiembre de 2026 · BAUER® DeutschAkademie

Ich habe ein Brot gekauft y Ich kaufte ein Brot se traducen igual: compré un pan. Mismo hecho, mismo momento, misma persona. Y un alemán diría la primera hablando contigo y escribiría la segunda en una novela. La respuesta corta a cuál usar sorprende un poco: los dos pasados alemanes reparten el sitio, y el tiempo lo dejan en paz.

Los dos pasados reparten el sitio, no el tiempo

Al español esto le suena raro porque «compré» y «he comprado» sí dicen cosas distintas — algo terminado frente a algo cercano. En alemán esa diferencia se perdió hace mucho, y lo que quedó fue un reparto por registro:

  • Hablando, el Perfekt: auxiliar conjugado en la posición dos y participio al final. Ich habe gestern ein Brot gekauft.
  • Escribiendo y narrando, el Präteritum: una sola palabra, el verbo en su sitio. Er ging nach Hause.

La ficha de error de la clase 94 recoge lo que pasa cuando se cruzan los cables:

  • Suena a cuento: Ich kaufte gestern ein Brot.
  • Se dice: Ich habe gestern ein Brot gekauft.

Fíjate en que la primera está bien escrita. El fallo es de registro, y por eso cuesta detectarlo: nadie te corrige, solo notas que la conversación se puso rara.

Hay dos fugas en ese reparto, y las dos son frecuentes. La primera va del papel a la voz y afecta a los verbos que más usas. La segunda es geográfica.

El club del atajo: war, hatte y los modales

Tres grupos de verbos se dicen en Präteritum también al hablar, y son los más comunes del idioma. Formar su Perfekt es posible y suena a rodeo.

Sein y haben van por el atajo casi siempre:

  • Ich war in Berlin. — estuve en Berlín
  • Das war gut. — eso estuvo bien
  • Ich hatte keine Zeit. — no tenía tiempo
  • Wir hatten Glück. — tuvimos suerte

Con hatte se dicen además casi todos los estados del cuerpo: hambre, sed, miedo, dolor de cabeza. Y los dos errores de la clase 92 son de construirlos de más:

  • Mal: Ich habe in Berlin gewesen. → Bien: Ich war in Berlin.
  • Mal: Ich habe keine Zeit gehabt. → Bien: Ich hatte keine Zeit.

Los modales completan el club, con la misma forma corta:

  • Ich konnte nicht kommen. — no pude venir
  • Ich musste gestern arbeiten. — ayer tenía que trabajar
  • Ich wollte dich anrufen. — quería llamarte

Esas dos primeras resuelven media vida social alemana y conviene aprendérselas enteras, tal cual. El resto de sus formas y el detalle de por qué se caen los puntos del Umlaut están en los verbos modales.

Al club conviene añadirle tres socios de alta frecuencia que también se oyen en Präteritum en plena conversación, y que además son mixtos:

  • es gab** — había, hubo
  • ich wusste** — sabía
  • ich dachte** — pensaba

Lo más práctico del club es que está cerrado. No crece. Todo lo demás que cuentes hablando va en Perfekt.

Y lo normal es mezclarlos en la misma frase, porque hacen trabajos distintos: el atajo describe el fondo, el Perfekt cuenta lo que ocurrió.

  • Es war kalt und ich bin geblieben. — hacía frío y me quedé
  • Ich hatte Hunger und habe gegessen. — tenía hambre y comí

El Präteritum regular: una te en medio

La mecánica de los regulares cabe en tres pasos. Quítale la -en al infinitivo y te queda la raíz. Pega una -te detrás. Y encima de la -te, la terminación de persona.

Personamachenarbeiten
ichmachtearbeitete
dumachtestarbeitetest
er / sie / esmachtearbeitete
wirmachtenarbeiteten

La columna de arbeiten trae una e de apoyo que aparece cuando la raíz termina en -t o en -d. Es la misma e que ya conoces del participio, y está ahí por pura boca: arbeittest no se puede pronunciar.

  • du arbeitetest** — trabajaste
  • er wartete** — esperó

Hay un grupo pequeño que se porta a medias, y que el curso llama mixtos: cambian la vocal como los fuertes y conservan la -te como los regulares.

  • bringenbrachte — traer
  • denkendachte — pensar
  • kennenkannte — conocer
  • wissenwusste — saber
  • nennennannte — nombrar
  • rennenrannte — correr

El error de la clase 123 es intentar regularizarlos:

  • Mal: ich gebringte → Bien: ich brachte**

De paso: el ge- pertenece al participio y no pinta nada en este tiempo.

Los fuertes cambian por dentro

Los verbos fuertes hacen lo contrario que los regulares. En vez de añadir una pieza por fuera, se transforman por dentro: cambian la vocal de la raíz y no llevan te ninguna. Esa casilla vacía es su marca.

InfinitivoPräteritumParticipio
gehen — irginggegangen
sehen — versahgesehen
nehmen — tomarnahmgenommen
finden — encontrarfandgefunden
bleiben — quedarsebliebgeblieben
kommen — venirkamgekommen
verlieren — perderverlorverloren
gewinnen — ganargewanngewonnen

Los dos errores de la clase 124 son el mismo: aplicarles la fórmula de los regulares.

  • Mal: er gehte → Bien: *er ging*
  • Mal: er nehmte → Bien: *er nahm*

Conviene aprenderlos en trío y decirlos en voz alta como si fueran una sola palabra triple: gehen, ging, gegangen. Así el participio y el Präteritum entran juntos, que es como se usan.

Y aquí va el consejo que cambia el reparto del esfuerzo: de estas formas necesitas reconocerlas al leer, no producirlas al hablar. Hablando dirías ist gegangen y hat gesagt. El día que abras una novela alemana, en cambio, todos los verbos vendrán así desde el primer renglón.

Las once clases que cubren este capítulo, con sus fichas de error y sus más de mil ejemplos anotados, están dentro de el curso completo de BAUER, repartidas entre A2 y B1.

En los dos, yo y él van desnudos

Un detalle que casi ningún manual pone a tiempo, y que ahorra dudas en las dos tablas de arriba: la primera y la tercera persona del singular comparten forma y no llevan terminación propia.

  • ich machte · er machte
  • ich ging · er ging
  • ich war · er war
  • ich hatte · er hatte

De ahí sale el error de la clase 92, que es contagio del plural: er hattet en vez de er hatte**.

Cómo suena narrar en alemán

Al revés que la fuga anterior, aquí el peligro es contar una historia con el pasado de la conversación. La ficha de la clase 125 lo marca:

  • Pesado: Er ist nach Hause gegangen und hat die Tür geöffnet.
  • Narrativo: Er ging nach Hause und öffnete die Tür.

Léelas seguidas y se nota: la segunda avanza, la primera se arrastra. Así empiezan casi todas las novelas alemanas, y así están escritas las noticias y las actas.

  • Er öffnete die Tür und trat ein. — abrió la puerta y entró
  • Sie sagte nichts und ging. — no dijo nada y se fue
  • Es war einmal ein König. — érase una vez un rey

Ese último es la fórmula de los cuentos, y usa precisamente un verbo del club.

El sur cuenta de otra manera

La segunda fuga es geográfica, y conviene saberla antes de aterrizar. En el sur de Alemania y en Austria se tiende a contar hablando con el Perfekt casi todo, incluso aquello que en el norte se escribiría en Präteritum. El reparto de arriba describe la tendencia general del idioma escrito y hablado; el oído de cada región le pone matices.

Para ti eso significa dos cosas prácticas. Que el Perfekt es la apuesta segura al hablar en cualquier parte. Y que si alguien en Múnich cuenta su fin de semana entero en Perfekt, está hablando bien.

El Plusquamperfekt pide un segundo momento

Cuando dos cosas pasaron y una fue antes que la otra, el alemán retrocede un escalón más. La receta es corta: el auxiliar retrocede y el participio se queda.

  • Ich hatte schon gegessen. — ya había comido
  • Sie war bereits gegangen. — ya se había ido
  • Der Zug war abgefahren. — el tren había salido

El auxiliar es el mismo que ese verbo lleva en Perfekt, solo que en pasado: haben pasa a hatte, sein pasa a war. No se elige otra vez. De ahí el error de la clase 126:

  • Mal: Ich war schon gegessen. → Bien: Ich hatte schon gegessen.

Y la condición que casi nadie menciona: esta forma necesita otro momento pasado al lado. Sin ese segundo hecho no significa nada, y usarla porque algo ocurrió hace mucho es el otro error de la clase.

  • Sobra: Ich hatte gestern gegessen.
  • Basta: Ich habe gestern gegessen.
  • Hace falta: Ich hatte gegessen, als er kam. — ya había comido cuando vino

El sitio donde más aparece es detrás de nachdem, que obliga a ese escalón. Ahí el auxiliar además se va al final, porque está dentro de una subordinada — Nachdem ich gegessen hatte, ging ich raus —, y ese mecanismo se explica entero en las subordinadas alemanas.

Y un pasado que mira desde el futuro

El módulo cierra con una forma que el español apenas usa y que en alemán resulta cómoda: el Futur II, que habla de algo terminado antes de un momento futuro.

  • Bis morgen werde ich es geschrieben haben. — para mañana lo habré escrito
  • Wir werden das Projekt beendet haben. — habremos terminado el proyecto

La construcción apila tres piezas y el orden es el contrario del español: primero el participio, y el auxiliar en infinitivo cierra la frase. De ahí el error de la clase 128:

  • Mal: Er wird haben gemacht.
  • Bien: Er wird es gemacht haben.

El auxiliar sigue siendo el que ese verbo lleva en Perfekt, igual que en el Plusquamperfekt. Los de movimiento y cambio de estado toman sein:

  • Mal: Sie wird angekommen haben.
  • Bien: Sie wird angekommen sein. — habrá llegado
  • Er wird eingeschlafen sein. — se habrá dormido

Lo interesante llega después. En la conversación real, esta forma se usa más para suponer que para hablar del futuro, exactamente como el español «ya habrá llegado». Cuando alguien dice Sie wird angekommen sein, lo normal es que esté conjeturando sobre ahora mismo, y no anunciando un plan.

Ese uso emparenta el Futur II con dürfte, que hace el mismo trabajo de suposición con una palabra menos.

Lo que hay que llevarse

  • Los dos pasados dicen lo mismo. Lo que cambia es hablar o escribir.
  • Hablando: Perfekt para todo lo que no esté en el club.
  • El club del atajo: sein, haben y los modales. war, hatte, konnte, musste.
  • Está cerrado. No crece.
  • Regulares: raíz + -te. Con raíz en -t o -d, entra una e de apoyo.
  • Mixtos: cambian vocal y conservan la -te. brachte, dachte, wusste.
  • Fuertes: cambian por dentro y no llevan te. ging, sah, nahm.
  • De los fuertes, reconocer al leer basta. Producir es cosa del papel.
  • Ich y er comparten forma en los dos tiempos.
  • El Plusquamperfekt necesita un segundo momento pasado al lado.

Este capítulo es el módulo B1.2, y llega después de que el Perfekt esté firme: si todavía dudas entre haben y sein al formar el participio, ese peldaño va antes y está en el Perfekt con haben o con sein. Dónde encaja el módulo dentro del recorrido lo puedes ver en el nivel B1.