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Au pair en Alemania: la norma cabe en un párrafo y empieza por el alemán

7 de septiembre de 2026 · BAUER® DeutschAkademie

El reglamento que regula el au-pair en Alemania es un párrafo. Vive en el § 12 de la Beschäftigungsverordnung, el reglamento federal sobre el empleo de personas extranjeras, y pide cuatro cosas: conocimientos básicos de alemán, menos de 27 años, una familia en la que el alemán se hable como lengua materna y un tope de un año. Los 280 euros de dinero de bolsillo, las 30 horas semanales y los días de descanso vienen de otro texto, una hoja informativa de la Agencia Federal de Empleo. Los dos son oficiales y pesan distinto.

El párrafo que de verdad manda

La ley que todo el mundo nombra es el Aufenthaltsgesetz, la ley de extranjería. Busca «Au-pair» en su texto íntegro y aparece una sola vez, dentro del título de una directiva europea que la ley cita de pasada. La regla vive un escalón más abajo, en un reglamento.

El § 19c, apartado 1, del Aufenthaltsgesetz permite conceder una Aufenthaltserlaubnis para ejercer un empleo cuando la Beschäftigungsverordnung dice que a esa persona se la puede admitir. Para el au-pair lo dice el § 12 de ese reglamento, titulado Au-pair-Beschäftigungen:

„Die Zustimmung kann für Personen mit Grundkenntnissen der deutschen Sprache erteilt werden, die unter 27 Jahre alt sind und in einer Familie, in der Deutsch als Muttersprache gesprochen wird, bis zu einem Jahr als Au-pair beschäftigt werden."

La autorización puede concederse a personas con conocimientos básicos del alemán, menores de 27 años, que trabajen hasta un año como au-pair en una familia donde el alemán sea lengua materna. Una segunda frase admite a las familias donde el alemán es la lengua de la casa sin ser materna, con una condición: que la persona contratada no venga de un país de origen de los padres de acogida.

En ese párrafo no hay una cifra de dinero ni una hora de trabajo. La palabra que sí está, y va primera, es Grundkenntnisse.

DatoDóndeQué dice
Edad§ 12 BeschVmenos de 27 años
Alemán§ 12 BeschVconocimientos básicos
Familia§ 12 BeschValemán como lengua materna
Duración§ 12 BeschVhasta un año
Dinero de bolsillohoja de la Agencia280 euros al mes
Jornadahoja de la Agenciaseis horas diarias, 30 semanales
Curso de alemánhoja de la Agencia840 euros, o 70 al mes

El alemán se comprueba antes que ningún otro papel

El reglamento dice «conocimientos básicos» y ahí se detiene. Quien pone el número es la hoja informativa de la Agencia Federal de Empleo, de abril de 2023: se esperan conocimientos que correspondan al menos al nivel A1 del Marco Común Europeo. Y añade una frase que casi nadie traduce: la comprobación del idioma la hace la representación en el extranjero o la oficina de extranjería, y el resultado viaja a la Agencia con la solicitud.

El alemán no se declara en un formulario. Lo mide un funcionario.

La ficha de au-pair de la Embajada de Alemania en Buenos Aires lo escribe sin rodeos: al solicitar la visa los conocimientos deben equivaler al A1, y para corroborarlos se hace una breve evaluación oral en el momento de la solicitud. Esa evaluación se salta con un certificado A1 o superior de una entidad avalada por ALTE y con menos de un año. La ficha de la Embajada en Bogotá pide directamente el certificado y enumera cuáles acepta: Goethe-Zertifikat, ÖSD, telc, TestDaF, ECL y el Sprachdiplom de la Conferencia de Ministros de Educación de los Länder.

Que el certificado caduque al año tiene una consecuencia práctica: examinarte demasiado pronto sirve de poco si la familia tarda seis meses en aparecer.

Qué es A1 lo describe la propia hoja, y su descripción es una entrevista familiar disfrazada: entender y usar expresiones cotidianas y frases muy sencillas, presentarte y presentar a otros, preguntarle a alguien dónde vive, a quién conoce o qué cosas tiene, y responder a preguntas así. Si eso te suena a la primera llamada con la familia, es exactamente eso. Cómo se ordenan los seis niveles está en la guía de niveles, y lo que entra en el primero, en qué es el A1.

Conviene decir también lo incómodo. El A1 te saca del mostrador del consulado y no te saca de un martes por la tarde con un niño de cinco años que habla rápido y no repite.

La carta y el currículum van en alemán

La hoja informativa recomienda redactar la candidatura —carta y currículum— con cuidado y precisión en alemán. Las dos embajadas lo convierten en requisito. Bogotá pide carta de motivación firmada y hoja de vida en formato tabular, ambas en alemán, con un máximo de dos páginas. Buenos Aires pide el currículum en alemán, con la formación y la experiencia, y una carta donde expongas qué esperas de la estadía y qué planes tienes después.

Ese suele ser el primer texto en alemán que escribe alguien en toda su vida, y va a un expediente oficial. No hace falta prosa brillante. Hace falta orden de palabras correcto, presente bien conjugado y no confundir géneros en un párrafo que habla de la familia, de la casa y de los niños. Ahí es donde el español mete la mano sin permiso, y esos choques están inventariados en los errores típicos del hispanohablante.

Si vas a escribir esa carta este año, el camino corto es el orden del A1 completo: género y plural primero, presente después, la arquitectura de la frase al final. Eso hace el curso completo de BAUER, 180 clases en 17 módulos de A1 a B1, y hay clases de muestra si creas una cuenta gratuita.

Lo que fija la hoja informativa

La propia hoja explica por qué estas cifras circulan tanto y se citan tan mal. El «Acuerdo Europeo sobre la colocación au pair», aprobado por el Consejo de Europa en 1969, nunca fue ratificado por Alemania y aquí carece de carácter jurídico, aunque sus criterios esenciales se reconocen como determinantes. Por eso los números viven en un folleto administrativo. Esto es lo que fija, en su versión de abril de 2023:

  • Duración. Mínimo seis meses, máximo un año, y una sola vez: no se admite una segunda estadía aunque no hayas agotado los doce meses.
  • Jornada. Las tareas de la casa, supervisión de menores incluida, no deben pasar de seis horas al día ni de 30 a la semana. Superar ese tiempo exige acuerdo previo y se compensa con tiempo libre.
  • Descanso. Un día y medio libre completo a la semana, con al menos un domingo libre al mes y cuatro tardes libres semanales. Para el curso de idioma y las actividades culturales hay que dejarte libre.
  • Vacaciones. Cuatro semanas pagadas por un año completo; en otro caso, dos días hábiles por cada mes completo.
  • Alojamiento y comida. Los pone la familia sin cobrar, con habitación propia dentro de la vivienda y la misma comida que come la familia.
  • El curso de alemán. La familia debe aportar al menos 840 euros en total, pagaderos como 70 al mes, y solo en la medida en que el gasto se produzca de verdad. Los pasajes hasta el curso adecuado más cercano los paga aparte.
  • Dinero de bolsillo. 280 euros al mes, con independencia de cuántas horas trabajes. El viaje de ida y vuelta lo pagas tú, por regla general.
  • Seguros. La relación de au-pair queda fuera de la seguridad social alemana, pero hay que contratar en Alemania cobertura de enfermedad, embarazo, parto y accidente, y todas las primas corren a cargo de la familia.

Los 70 euros del curso son el dato que más gente deja sobre la mesa: la familia solo tiene que pagarlos si el gasto existe, así que quien se inscribe cobra ese dinero y quien no, lo pierde. El seguro que sí te toca a ti es el privado de viaje, y las dos embajadas lo revisan; el sistema alemán general está contado en el seguro médico en Alemania.

Qué cuenta como Gastfamilie

Aquí se caen expedientes que parecían resueltos. La hoja informativa define familia con precisión: matrimonios de distinto o del mismo sexo y parejas no casadas, en ambos casos con al menos un menor de 18 años viviendo permanentemente en el hogar, y familias monoparentales con al menos un menor de 18 en casa. Personas solas y parejas sin hijos quedan fuera. Una pareja encantadora sin hijos no puede acogerte por muy bien que se lleven contigo.

Para quien viene de fuera de la Unión Europea hay dos condiciones más. El empleo debe darse, por regla general, en familias donde el alemán se hable como lengua materna, y al menos un miembro adulto de la familia debe tener la nacionalidad alemana, la de un Estado de la UE o del Espacio Económico Europeo, o la suiza. Si el alemán es solo la lengua de la casa, la autorización sigue siendo posible mientras el au-pair no venga de un país de origen de los padres de acogida, que es la segunda frase del § 12. Tampoco debe haber parentesco, y Buenos Aires añade que los padres de acogida no deben provenir del mismo país que el au-pair.

El visado se pide antes de salir, y la nacionalidad cambia el trámite

El § 6, apartado 3, del Aufenthaltsgesetz es tajante: para estancias largas hace falta un visado nacional, y se concede antes de la entrada. El § 5, apartado 2, cierra el círculo, porque la Aufenthaltserlaubnis exige haber entrado con el visado correcto. Y el § 6, apartado 2a, deja claro que un visado Schengen solo habilita una actividad remunerada si se expidió para eso.

La cadena tiene tres eslabones, y así la describe la Agencia Federal de Empleo. El consulado expide el visado solo cuando la Agencia ha dado antes su conformidad al empleo. Con ese visado entras y puedes empezar a trabajar. Antes de que caduque —se expide por lo general para tres meses— pides la Aufenthaltserlaubnis en la oficina de extranjería de tu ciudad, que pasa a ser tu interlocutora para lo que venga después. El empadronamiento que te toca al llegar está en la Anmeldung y los primeros trámites.

Hay una excepción, y aquí manda la nacionalidad. El § 41, apartado 1, de la Aufenthaltsverordnung deja entrar sin visado, incluso para estancias largas, a quienes tengan pasaporte de Australia, Israel, Japón, Canadá, Corea del Sur, Nueva Zelanda, el Reino Unido o los Estados Unidos, y les permite pedir el título de residencia ya dentro de Alemania. La lista de países del Auswärtiges Amt marca esos ocho con la misma nota, y ninguno está en Hispanoamérica.

El apartado 2 del mismo § 41 extiende el beneficio a Andorra, Brasil, El Salvador, Honduras, Mónaco y San Marino, con una condición que aquí lo desactiva: solo vale para quien no vaya a ejercer una actividad remunerada. Ser au-pair es una Beschäftigung a efectos de la ley alemana, así que un pasaporte salvadoreño u hondureño tampoco evita el trámite en el consulado.

La tasa está en la norma. El § 46, apartado 2, de la Aufenthaltsverordnung fija 75 euros para el visado nacional de categoría D, y las dos embajadas cobran eso, en moneda local y en efectivo. Lo demás cambia de consulado a consulado:

DetalleBogotáBuenos Aires
Pasaporteseis meses de vigencia, tres páginas libresun año desde el inicio del visado, dos páginas
Alemáncertificado A1 de una lista cerradacertificado A1, o evaluación oral en la cita
Seguro30.000 euros, todo Schengen30.000 euros, se entrega al retirar la visa
Plazosin tiempo publicadopocas semanas con la carpeta completa
Tasa75 euros en pesos colombianos75 euros en pesos argentinos

Si tu pasaporte no es el del país donde solicitas, las dos piden además la residencia local vigente. Quien resuelve tu caso es el consulado alemán competente para tu lugar de residencia, y su ficha manda sobre cualquier resumen, este incluido.

La agencia es opcional, y lo que te cobra tiene tope

La ficha de Bogotá lo escribe en mayúsculas: la intervención de una agencia no es necesaria. La hoja informativa federal dice lo mismo con otras palabras —la familia y el au-pair pueden buscarse por su cuenta— y recomienda usar una por una razón concreta: suele acompañar a las dos partes si algo sale mal.

Después viene el dato que las agencias no ponen en su portada. Un intermediario privado puede cobrar por la colocación, y cuando te lo cobra a ti esa remuneración tiene un techo de 150 euros, impuesto incluido. Los anticipos están prohibidos. Y solo se debe cuando el contrato de au-pair ha nacido válidamente, que para quien viene de fuera de la Unión Europea significa cuando ya se concedió el título de residencia. Lo que la agencia le cobre a la familia alemana se pacta libremente, y esa es otra factura.

Ir por una agencia con el sello RAL tiene un beneficio verificable: Bogotá acepta copia del contrato en lugar del original cuando la colocación se hizo por una de ellas.

Las palabras que vas a leer en cada formulario

El diccionario DWDS le da a Au-pair tres géneros —das, der o die, según de quién se hable— y un solo plural, die Au-pairs. Es raro y es correcto.

El resto del expediente son palabras pegadas, y se leen desde el final. Es la clase 13 del primer módulo del curso, cuya ficha de error dice que alguien escribe das Autoschlüssel porque el auto es das Auto, cuando manda la llave: der Autoschlüssel. Aplícalo a tu carpeta:

  • die Gastfamilie, die Gastfamilien — la familia de acogida. Manda die Familie.
  • die Gasteltern — los padres de acogida. Solo existe en plural.
  • das Taschengeld — el dinero de bolsillo. Manda das Geld.
  • der Aufenthaltstitel, die Aufenthaltstitel — el título de residencia, igual en plural.
  • die Aufenthaltserlaubnis, die Aufenthaltserlaubnisse — el permiso que pides ya en Alemania. Manda die Erlaubnis.
  • die Ausländerbehörde, die Ausländerbehörden — la oficina de extranjería. Manda die Behörde.
  • die Krankenversicherung, die Krankenversicherungen — el seguro de enfermedad. Manda die Versicherung.
  • der Sprachkurs, die Sprachkurse — el curso de idioma. Manda der Kurs.
  • das Visum, die Visa — la visa. El plural viene del latín y el DWDS admite también die Visen.
  • der Antrag, die Anträge — la solicitud. El plural cambia la vocal.

Fíjate en la trampa: el permiso y el seguro son masculinos en castellano, y die Aufenthaltserlaubnis y die Krankenversicherung no le hacen ningún caso.

El alemán que vas a usar en la casa cabe en tres clases del A1. Las preguntas con palabra interrogativa, clase 43, donde el error es Wo du wohnst? y la forma correcta Wo wohnst du?. El imperativo con du, clase 46, que quita la terminación: du gehst › Geh!, du wartest › Warte!. Y las fechas de la clase 54, que es como se acuerda un horario: Ich komme am Montag, Der Kurs beginnt im September.

Ese porqué —por qué manda el último elemento del compuesto, por qué el imperativo pierde la terminación— es el criterio del curso de BAUER: 8.004 ejercicios en los que la explicación del error y de la regla aparece también cuando aciertas, más cuatro entrenadores gratis que se abren con una cuenta.

Au pair en Alemania: requisitos reales y el nivel A1 | BAUER