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Abrir una cuenta bancaria en Alemania: el derecho al Basiskonto

7 de septiembre de 2026 · BAUER® DeutschAkademie

En Alemania tienes derecho a que un banco te abra una cuenta, y ese derecho está escrito en una ley federal. El § 31 del Zahlungskontengesetz obliga a cualquier entidad que ofrezca cuentas de pago a particulares a firmar un contrato de cuenta básica con quien lo pida, y define quién puede pedirlo: „Berechtigter ist jeder Verbraucher mit rechtmäßigem Aufenthalt in der Europäischen Union einschließlich Personen ohne festen Wohnsitz […]“. Cualquier consumidor con residencia legal en la Unión Europea, incluidas las personas sin domicilio fijo. La frase continúa y alcanza también a quienes solicitan asilo. Ese inciso te resuelve la primera semana en el país.

El derecho a la cuenta lo escribe una ley federal

das Gesetz, die Gesetze es neutro, y el compuesto toma el género de su última pieza: das Zahlungskontengesetz. Se aprobó el 11 de abril de 2016 y su sección quinta regula la cuenta de pago con funciones básicas, das Basiskonto, die Basiskonten.

El banco tiene que ofrecerte el contrato sin demora y como máximo en diez días hábiles desde que entra tu solicitud, según el § 31, apartado 2, que además le obliga a acusarte recibo adjuntando copia de lo que presentaste. Así queda constancia de la fecha.

La negativa está tasada. El § 34, apartado 1, dice que la entidad puede rechazar una solicitud completa solo por los motivos de los §§ 35 a 37. Ni uno más. Y si rechaza, el apartado 3 le obliga a informarte de las razones gratis, por escrito y en alemán, salvo que hayan acordado otro idioma.

El § 32, apartado 2, declara ilícito cualquier acoplamiento con la contratación o el uso de servicios adicionales: la cuenta básica viene sola. Sobre el precio, el § 41, apartado 2, solo exige que lo que se cobre por los servicios del § 38 sea angemessen, adecuado, medido contra lo habitual del mercado y contra el uso que le das a la cuenta. Es un criterio jurídico y se discute caso por caso.

El círculo del recién llegado, y por dónde se rompe

El orden de los primeros trámites parece cerrado sobre sí mismo: para empadronarte te piden una dirección, para la cuenta te piden el empadronamiento, y para el departamento te piden la cuenta.

El punto por donde se abre está en la ley de blanqueo. El § 11, apartado 4, número 1, letra e, de la Geldwäschegesetz obliga al banco a recoger eine Wohnanschrift, un domicilio, con una excepción expresa: sin domicilio fijo, con residencia legal en la Unión Europea y dentro de un contrato de cuenta básica, basta die postalische Anschrift, la dirección postal donde te localicen.

El segundo nudo es el número fiscal. El § 154 de la Abgabenordnung obliga al banco a recoger tu Identifikationsnummer, y el apartado 2b resuelve el caso de quien no la tiene: si no se la comunicas, la entidad se la pide al Bundeszentralamt für Steuern hasta el final del tercer mes desde que empieza la relación. Ese número lo dispara el empadronamiento, con sus propias dos semanas de plazo.

El tercero es la sospecha de fondo. El § 3 del Zahlungskontengesetz prohíbe perjudicarte al abrir cualquier cuenta de pago por tu nacionalidad, tu idioma o tu domicilio, ni por ninguno de los motivos del artículo 21 de la Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea.

El nudoLo que dice la normaDónde
Todavía sin empadronarvale la dirección postal donde te localicen§ 11 (4) 1 e GwG
Todavía sin número fiscalel banco lo pide él, hasta el tercer mes§ 154 (2b) AO
Pasaporte no alemánprohibido perjudicarte por nacionalidad, idioma o domicilio§ 3 ZKG
Historial cortola negativa solo cabe por los §§ 35 a 37§ 34 (1) ZKG

Nada de esto te ahorra la identificación: el § 12 de la Geldwäschegesetz encabeza su lista con un documento oficial vigente y con fotografía, de los que en Alemania cumplen la obligación de llevar pasaporte o documento de identidad.

Cuando el banco dice que no

Los tres motivos de rechazo caben en un párrafo. El § 35: ya eres titular de otra cuenta en Alemania y puedes usar con ella los servicios básicos de verdad. El § 36: una condena por delito doloso en los últimos tres años contra ese mismo banco, sus empleados o sus clientes; una cancelación previa de una cuenta básica tuya por esa entidad en el último año; o que la entidad no pueda cumplir contigo los deberes de diligencia del blanqueo. El § 37: te cancelaron ahí una cuenta básica por impago dentro del último año.

En esa lista no aparecen la falta de empadronamiento, la falta de contrato de trabajo ni un historial crediticio corto.

Al rechazar, el § 34, apartado 4, obliga al banco a decirte que existe un procedimiento administrativo, a darte los datos del organismo de conciliación de consumo y a adjuntarte el formulario del anexo 4. Ese formulario abre el § 48: le pides a la BaFin, la supervisora financiera federal, que tramite el asunto. Cabe también si el banco no decide en diez días hábiles, o si firma y deja pasar otros diez sin abrir la cuenta.

El § 49 es el que tiene dientes. Si la entidad se niega, la BaFin le ordena celebrar el contrato y abrir la cuenta, salvo que consiga hacer verosímil ante la supervisora alguno de los motivos de los §§ 34 a 37. Y el § 50, apartado 2, quita el freno de mano: el recurso contra esa orden no suspende su cumplimiento.

Überweisung y Lastschrift: quién empuja y quién tira

El prefijo del verbo lo dice antes que cualquier manual.

die Überweisung, die Überweisungen sale de überweisen, que el DWDS descompone en über- y weisen y define, en su primera acepción, como hacer llegar a alguien una cantidad de dinero cargándola en la cuenta propia. Empujas tú: tú das la orden y el dinero sale de lo tuyo.

die Lastschrift, die Lastschriften se descompone en Last y Schrift, y el verbo que la acompaña es einziehen, con ein- delante de ziehen. Tirar hacia dentro. Quien cobra tira del dinero de tu cuenta, y lo único que hiciste tú fue autorizarlo una vez.

Esa diferencia de dirección organiza el alquiler, el seguro y buena parte de los gastos fijos que aparecen en cuánto cuesta vivir en Alemania. El idioma marca los dos verbos de forma distinta:

VerboPresentePartizip IIQué hace el prefijo
überweisenüberweisthat überwiesense queda soldado
einziehenzieht einhat eingezogense despega y viaja

Überwiesen aparece sin ge-; eingezogen lo lleva metido dentro, entre el prefijo y la base. Ese contraste ocupa las clases 36 a 39 del módulo A1.3 del curso, con su ficha de error: alguien escribe Ich stehe das nicht ver donde toca Ich verstehe das nicht. La clase 87 aplica la prueba al participio: verstanden, nunca geverstanden. Si tienes fresco el Perfekt con haben o sein, esto encaja solo.

Detrás de la Lastschrift hay una protección concreta. El § 675x del Bürgerliches Gesetzbuch te da derecho a que te devuelvan el importe sin alegar motivos si es una SEPA-Basislastschrift. El apartado 4 pone el límite en ocho semanas desde el cargo, y el 5 le da al banco diez días hábiles para devolverte el dinero o explicarte por qué no.

El § 38, apartado 2, enumera los servicios que una cuenta básica tiene que permitir y los agrupa en dos negocios: „die Ausführung von Lastschriften einschließlich einmaliger Lastschriften (Lastschriftgeschäft)“ y „die Ausführung von Überweisungen einschließlich Daueraufträgen (Überweisungsgeschäft)“. Der Dauerauftrag, die Daueraufträge —masculino, plural con Umlaut— vive dentro del segundo: sigues empujando tú, en automático y con un importe que fijaste.

Cuando el importe cambia cada mes —la luz, el teléfono—, lo que te van a pedir tiene dos nombres. La calle dice die Einzugsermächtigung, die Einzugsermächtigungen: el permiso del titular para que quien cobra le retire un importe, que según el DWDS quedó formalmente sustituido por el procedimiento SEPA aunque la palabra siga corriente. El texto legal usa la otra, das Lastschriftmandat, y de ahí sale das SEPA-Lastschriftmandat, neutro porque termina en das Mandat, die Mandate.

Cambiar de banco tiene su propio procedimiento

Si quieres mudarte a otra entidad, la sección tercera de la ley monta un traslado con plazos: die Kontenwechselhilfe, femenina porque termina en die Hilfe, die Hilfen. Arranca con una autorización tuya, que el § 21 exige escrita y en alemán salvo otro acuerdo, y de la que tienes derecho a copia.

Desde ahí corre el reloj: el banco que te recibe tiene dos días hábiles para pedirle al anterior la lista de tus órdenes permanentes y tus mandatos de domiciliación; el anterior, cinco para enviarla; y el que te recibe, otros cinco para montarlo todo en la cuenta nueva.

El § 26, apartado 3, prohíbe cobrarte por tres cosas: acceder a tus propios datos sobre órdenes permanentes y domiciliaciones, el envío de esas listas entre bancos y el cierre de la cuenta antigua.

La SCHUFA, las Auskunfteien y lo que la ley deja entrar

die Auskunftei, die Auskunfteien es la palabra genérica: el DWDS la define como la empresa que informa profesionalmente sobre la situación privada o comercial de otros, en especial sobre su solvencia. La SCHUFA es la más conocida, y aparece al abrir una cuenta por una razón que la propia ley menciona.

El § 35, apartado 2, del Zahlungskontengesetz autoriza al banco a comprobar, antes de firmar, si ya tienes otra cuenta utilizable, y le permite preguntárselo a una entidad que recoge, almacena o modifica de forma profesional datos personales que sirven para valorar la solvencia. Esa es la definición legal de una Auskunftei sin nombrarla. La misma frase trae el límite: el banco tiene prohibido quedarse solo con esa información cuando contradice lo que tú declaraste en la solicitud.

Lo que puede entrar en una puntuación lo fija el § 31 de la Bundesdatenschutzgesetz, y tiene tres reglas que sirven:

  • El cálculo tiene que apoyarse en un procedimiento matemático-estadístico reconocido científicamente, con datos demostrablemente relevantes para predecir ese comportamiento.
  • Está prohibido calcularlo solo con datos de dirección. Si se usan, hay que informarte antes y dejar constancia documentada.
  • Una deuda impagada solo cuenta si encaja en alguno de los supuestos del apartado 2. Entre ellos: sentencia firme o título ejecutivo; reconocimiento expreso del deudor; o dos reclamaciones por escrito con al menos cuatro semanas desde la primera, aviso previo de que puede acabar en una Auskunftei, y sin que tú la hayas discutido.

Esa última condición es la que más gente ignora: una factura que reclamaste por escrito y sigue en disputa deja de cumplir los requisitos de esa letra. Los rangos y umbrales concretos los fija cada empresa con su método, y para saber qué guarda sobre ti hay que pedírselo a ella.

Las palabras del formulario, con su género y su plural

Casi todas son compuestas, y el compuesto alemán se lee desde el final: manda la última pieza, que decide género, plural y significado. La clase 13 del módulo A1.1 lo enseña con un caso que duele: alguien escribe das Autoschlüssel porque el auto es das Auto, cuando manda la llave y toca der Autoschlüssel.

Aplícalo a las cuentas. Das Konto, die Konten es neutro, así que todas lo son: das Girokonto, die Girokonten, la del tráfico de pagos; das Sparkonto, die Sparkonten, la de ahorro; y das Basiskonto. El plural corriente es Konten; Konti aparece marcado como especialmente suizo.

PalabraPluralQué es
der Kontoinhaberdie Kontoinhaberel titular; el plural no cambia
der Kontoauszugdie Kontoauszügeel extracto de la cuenta
die Kontoführungsgebührdie Kontoführungsgebührenlo que cobra el banco por llevártela
der Verwendungszweckdie Verwendungszweckeel concepto del pago
das PostIdent-Verfahrendie PostIdent-Verfahrenidentificarte en persona
die Ermächtigungdie Ermächtigungenla autorización que firmas

Der Verwendungszweck merece un dato exacto, porque es donde se pierden los pagos. El anexo del Reglamento europeo 260/2012, en su punto 1, letra c, ordena que ese campo admita 140 caracteres: „Das Feld ‚Verwendungszweck einer Zahlung‘ muss 140 Zeichen zulassen“.

Das PostIdent-Verfahren termina en das Verfahren, die Verfahren, con el plural idéntico al singular. Es el nombre comercial de identificarte presencialmente, y su base legal está en el § 13, apartado 1, número 1, de la Geldwäschegesetz: comprobación adecuada del documento presentado en el lugar. El número 2 abre la puerta a cualquier otro procedimiento de seguridad equivalente, y ahí caben los métodos por vídeo.

Tres palabras que el diccionario ya jubiló y la calle sigue usando

die Bankleitzahl, die Bankleitzahlen aparece en el DWDS marcada como historisch: la cifra que identificaba a un banco o una caja al hacer transferencias. El diccionario cierra el asunto en una línea: „Heute verwendet man anstelle der Bankleitzahl IBAN und BIC“. El plazo se lo puso el Reglamento europeo 260/2012, cuyo artículo 6 fijó el 1 de febrero de 2014 para que transferencias y adeudos cumplieran los requisitos técnicos del anexo, cuyo punto 1, letra a, ordena que el identificador de la cuenta sea el IBAN.

die EC-Karte, die EC-Karten corre la misma suerte: el DWDS la marca historisch, la trata como sinónimo de Scheckkarte y la remite a su forma larga, Eurochequekarte. La tarjeta de débito de hoy lleva otro nombre, die Girocard, die Girocards, que el Duden define como la tarjeta de débito de la banca alemana desde 2007.

die Einzugsermächtigung es la tercera, con acta de defunción formal y vida entera en la boca de la gente.

Las tres dicen algo sobre el alemán administrativo: se mueve más despacio que el hablado, y una lista de vocabulario sin la marca temporal de cada palabra te deja adivinando cuál sigue viva. Es el mismo terreno de los géneros y los falsos amigos donde el español mete la mano, y de eso va los errores típicos del hispanohablante.

Ese porqué —por qué manda la última pieza del compuesto, por qué überwiesen aparece sin ge-, por qué una palabra sigue en la calle después de morir en el reglamento— es el criterio del Curso Completo de BAUER: 180 clases en 17 módulos de A1 a B1. Hay clases de muestra si creas una cuenta gratuita.